+120.jpg)
Nada que hacer. Te pienso. Te pienso en todo momento. En los momentos inesperados y en los esperados. En medio de mis lecturas. Mis conversaciones. Mis sueños. Imagino cuando estés conmigo. A mi lado. Te pienso tanto que me dan ganas de escribirte. Te escribo. Mi mano derecha no da para tanto. Me duele. Me gustaría una maquina mágica y especial para que capturara todos mis pensamientos. Pero no existe. Y no se de ciencia ni de ingeniería para inventarla. No la invento. Continuo explotando a mi mano derecha que debe ponerse un poco brava o cansarse un poco, lo digo porque la letra queda un poco mas torcida de lo normal y un poco mas grande de lo normal. Pido excusas. Pero continúo. Continúo pensándote y escuchando a mi estomago que aunque no tengo hambre suena. Comí arepa con quesito. Se acabó el día. Se acabo mi día. Tengo la nariz fría. Los pies también. Tu imagen en mi mente. Y un poco de Andrés Caicedo. Que viva la Música.
No hay comentarios:
Publicar un comentario